SIMULTÁNEAS FIDE XG 16/10

Por sexto viernes consecutivo desde que comenzó el nuevo curso XG acogió una de las modalidades del juego que más gustan a los miembros de nuestro club: las simultáneas FIDE. Y como en todas ellas, excepción hecha de la primera sesión, Sebastián Arias se ofreció como retador de aquellos que tuviesen a bien echarle un pulso sobre un tablero. El uruguayo llegaba con un bagaje inmaculado —pleno de triunfos—, que fortalecía la confianza en sus posibilidades de mantener tan formidable racha.
Enfrente, cuatro viejos conocidos, que hasta entonces sucumbido una y otra vez ante el indiscutible poderío de Seba. Ellos eran: Brais d’Pierre Padín, Daniel Alonso, Maxim Bakhtin y Víctor Rodríguez. Para cualquiera de ellos el bonito desafío de escribir un trocito de historia en el libro de la presente temporada por ser el primero en romper el dominio hegemónico del simultaneísta.
Repitiendo la fórmula ya empleada en alguna ocasión Seba alternó el manejo de colores, de tal modo que en las partidas contra Daniel y Brais condujo el ejército negro, contrariamente a lo que suele ser habitual en este evento, en donde el maestro juega con blancas. Más ventajas, pues, para los dos citados. Y, al igual que otras veces, se dispuso que cuatro relojes llevasen el control del tiempo para todos, otro aspecto en el que nuestras simultáneas ad hoc difieren de las convencionales.

Brais sufrió en carnes propias el vendaval que el bando negro, sabiamente dirigido por Seba, proyectó sobre las piezas blancas. El maestro lanzó un ataque con el peón de la columna h, al que avanzó hasta la casilla h3, llevando a continuación el alfil de g2 a f1, con lo que reducía la estrategia de las blancas a la defensa, sin posibilidad de ofensiva. Las negras prosiguieron su ataque, colocando el alfil de c8 en b7. La ventaja entonces pasó a ser abrumadora, y, tras unos golpes tácticos precisos, Sebastián daba mate al rey enemigo.
El siguiente desenlace llegó en la partida que tuvo a Víctor como oponente. El duelo comenzó siguiendo los dictados de la Variante del Avance de la Defensa Francesa. Para hacerle frente Sebastián se decantó por el famoso Gambito Nimzowitsch, lo que generó un juego muy dinámico y lleno de complicaciones. En la jugada 7 Víctor entrega un caballo sin compensación alguna, con lo que la suerte quedó prácticamente decidida; solo era cuestión de tiempo. Llegados al movimiento nº 18 las negras pierden la dama tras haber quedado clavada. Era la antesala de la puntilla que Seba puso poco después, para anotarse el segundo tanto.
En una Apertura Inglesa, donde las blancas, conducidas por el simultaneísta, optaron por el Sistema Botvinnik —hablamos del tercer encuentro en finalizar—, Maxim, al mando del ejército negro, logró llevar a cabo la tan deseada ruptura en e5. La partida se vuelve cerrada, aunque Seba lleva la iniciativa. Sin embargo las negras consiguen apoderarse de la columna c, pero tras un descuido pierden el caballo que defendía a su rey. Con pieza de menos Maxim intenta provocar un error en el bando enemigo, pero esto no sucede, habida cuenta de que el maestro juega con acierto y neutraliza las repetidas amenazas. Con ventaja material y un plan sencillo de ejecutar las blancas parecen tener el punto en su mano… cuando se consume su tiempo. ¡Saltaba la noticia! ¡Al fin llegaba el momento tan esperado por todo! ¡Maxim había ganado por caída de bandera de Seba!

Lejos de venirse abajo el charrúa no bajó la guardia en la reñida partida que disputaba con Daniel, y que había arrancado con la Defensa Alekhine en la apertura. Sebastián prefirió apartarse rápidamente de la teoría más conocida para adoptar un juego dinámico aunque no exento de riesgo. Las blancas, movidas por Dani, pretenden crecer y hacerse fuertes concediendo prioridad al aspecto
posicional pero poco a poco se van quedando pasivas. Minutos más tarde el bando negro se apodera de la iniciativa y acaba rematando la faena con unos golpes tácticos ejecutados con maestría. Subía así el definitivo 3-1 al marcador.
El próximo viernes Sebastián afrontará las simultáneas con el propósito de comenzar una nueva racha, tan productiva como esta que ha llegado a su fin y te acabamos de contar, y que se prolongue durante más semanas en el tiempo. En tus manos y, sobre todo, en tu cabeza está impedírselo. ¿A qué esperas para participar?

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