CINCO JUGADORES ESPECTACULARES EN LA AMPLIA HISTORIA DEL JUEGO-CIENCIA

(Sebastián Arias)

Son numerosos los campeones del mundo, retadores, candidatos, jugadores de élite, campeones nacionales y Grandes Maestros que nos ha deparado la historia de nuestro deporte. Los mejores jugadores de todos los tiempos reciben constantemente nuestros elogios, ¡y no sin razón! No obstante, existen otros ajedrecistas menos conocidos pero igualmente brillantes que merecen sin duda nuestra atención.

Ninguno de los honorables nombres que figuran en la siguiente lista han pasado a considerarse realmente «famosos» por diferentes motivos, pero todos ellos tienen algo en común: han contribuido en gran manera al desarrollo del juego-ciencia, ya sea con ideas teóricas que han resistido al paso del tiempo o con producciones de gran calidad que han quedado para la posteridad.

Sin más dilación presentamos a los cinco jugadores que, aunque no ocupen las principales portadas de numerosas publicaciones, merecen sin duda nuestro reconocimiento:

Rudolf Charousek

Rudolf Charousek fue un maestro de origen húngaro y uno de los mejores jugadores del mundo de la década de 1890.

En 1893 participó en un torneo por correspondencia en el que compartió el primer puesto con Geza Maroczy.

Charousek hizo su debut internacional en el torneo de Nuremberg de 1896. En ese evento el jugador húngaro derrotó nada menos que al campeón mundial por ese entonces, el gran Emanuel Lasker. Es, además, el único ajedrecista en la historia capaz de vencer al campeón alemán en una partida oficial empleando el Gambito de Rey. Además, ese mismo año compartió triunfo con Mikhail Chigorin en el torneo de Budapest.

Ya en 1897 se proclamó vencedor del torneo de Berlín por delante de 19 maestros entre ellos tres futuros retadores a campeón del mundo: David Janowsky, Carl Schlechter y Chigorin. Tras estas destacadas actuaciones Lasker diría lo siguiente sobre él: «En algún momento me enfrentaré a este hombre en un encuentro por el Campeonato Mundial».

Por desgracia, Charousek falleció a una edad muy temprana, con tan solo 26 años de edad, enfermo de tuberculosis, por lo que nunca tuvo la oportunidad de pelear por dicho objetivo. ¿Podría haber llegado a convertirse en campeón del mundo en caso de que las circunstancias hubiesen sido diferentes? Quién sabe…

Gyula Breyer

A comienzos del siglo XX Gyula Breyer era un prometedor maestro húngaro y un jugador de clase mundial. Tras ganar el Campeonato de Hungría en 1912, por delante de Richard Reti y otros prominentes maestros, se convirtió en uno de los máximos representantes de la escuela hipermoderna de ajedrez.

Después de finalizar la Primera Guerra Mundial Breyer ganó el torneo de Berlín de 1920 superando a Reti, Maroczy y dos futuros aspirantes a campeón del mundo, como los GMs Efim Bogoljubov y Siegbert Tarrasch.

Ya en 1921 Breyer disputó un total de 25 partidas simultáneas a la ciega, todo un récord en ese momento.

Sin lugar a dudas, su mayor contribución a la teoría de aperturas es la variante de la Española o Ruy López que lleva su nombre. Su variante se sigue empleando al más alto nivel en la actualidad. Entre sus numerosos adeptos figuran campeones del mundo de la categoría de Garry Kasparov, Magnus Carlsen, Viswanathan Anand o Vladimir Kramnik.

Es posible que Breyer hubiese alcanzado una fama mucho mayor en caso de que su carrera hubiese sido más prolongada, pero al igual que Charousek nos dejó siendo todavía muy joven debido a una enfermedad del corazón.

Isaac Kashdan

El GM Isaac Kashdan llegó a estar entre la élite mundial en su época y fue el mejor ajedrecista de los EEUU durante varios años. Se proclamó vencedor del Open de EEUU en dos ocasiones, y jugó como primer tablero del combinado norteamericano en las Olimpiadas de 1931, 1933 y 1937, en las que su equipo se hizo con el prestigioso título. A día de hoy sigue siendo el jugador estadounidense con el récord de medallas en unas Olimpiadas de ajedrez: nueve en un total de cinco participaciones.

Kashdan tuvo un papel muy destacado en torneos internacionales a principios de la década de 1930. Ganó el torneo de Berlín en 1930; terminó segundo en Frankfurt ese mismo año, solo por detrás de Nimzowitsch; obtuvo el triunfo en Estocolmo, también en 1930, y empató en primera posición con el campeón del mundo Alekhine en México DF en 1932.

La carrera de Kashdan se vio afectada por las dificultades económicas que caracterizaron a la época de la Gran Depresión, y por ello tuvo que buscar otros medios para sustentar a su familia. No obstante, siguió jugando a gran nivel.

Kashdan recibió el título de Gran Maestro en 1954 —muchos años después de su etapa más brillante—, y a lo largo de su vida ejerció también como prolífico escritor de ajedrez. Además, en 1960 se convirtió en Árbitro Internacional y supervisó la Copa Piatigorsky. En la última etapa de su vida, trabajó como responsable de la Federación de Ajedrez de los EEUU.

Como en muchos otros casos la vida se interpuso entre Kashdan y el ajedrez: primero, con la I Guerra Mundial; más tarde, con la Gran Depresión, y por último, con la II Guerra Mundial. Sin embargo, siguió jugando a gran nivel durante muchos de esos años, y actualmente puede considerarse uno de los héroes más infravalorados de la historia del ajedrez en su país.

Albin Planinc

El GM Albin Planinc fue dos veces campeón de Eslovenia y uno de los ajedrecistas más destacados de su época.

Su primer gran éxito llegó en el torneo de Ljubljana de 1969, donde acabó por delante de nueve Grandes Maestros, siendo él un jugador no titulado.

Tras conseguir la distinción de Gran Maestro en 1972 compartió el primer puesto de la clasificación del torneo IBM de Ámsterdam (1973) con el GM Tigran Petrosian, superando a jugadores de primer nivel como el GM Boris Spassky.

Como en el caso de la mayoría de jugadores que incluimos en esta lista, la historia de Planinc tampoco tiene un final feliz. Su nivel de juego comenzó a empeorar a finales de 1970 y tras luchar contra la depresión durante muchos años pasó las últimas dos décadas de su vida en un hospital psiquiátrico.

Falleció a los 64 años, curiosamente el número de casillas que tiene un tablero de ajedrez, la misma edad a la que murieron otros gigantes de nuestro juego como el GM Bobby Fischer y Wilhelm Steinitz.

Henrique Mecking

Henrique Mecking fue el primer Gran Maestro brasileño de la historia y un candidato al título de campeón del mundo. Llegó a situarse en el puesto nº 3 del mundo en 1978, solo por detrás de los GMs Anatoly Karpov y Viktor Korchnoi.

Mecking ganó su primer Campeonato de Brasil con tan solo 13 años, y acabó empatado en lo más alto de la clasificación en el Campeonato de Sudamérica del año siguiente.

En 1973 el brasileño se proclamó vencedor del Interzonal de Petrópolis, superando a verdaderas leyendas de la talla de los GMs Geller, Smyslov, Bronstein o Reshevsky, entre otros. Mecking llegó a alcanzar los cuartos de final del Torneo de Candidatos, donde fue derrotado por Korchnoi.

Mecking se impondría también en el Interzonal de Manila de 1976, finalizando por delante de algunos de los mejores jugadores del mundo, entre los que se hallaba Spassky. En el Candidatos volvió a clasificarse para cuartos de final.

Mientras participaba en el Interzonal de Río de Janeiro de 1979 se sintió muy enfermo, viéndose obligado a retirarse del torneo. Se le diagnosticó una extraña enfermedad neuromuscular de la cual solo pudo recuperarse pasados varios años.

Mecking tuvo un regreso triunfal al mundo de los 64 escaques doce años después, y siguió compitiendo a buen nivel.

En 2009 empató en un match a cuatro partidas ante su paisano, el fuerte GM Alexander Fier. Ya en 2011 terminó en tercera posición en el Campeonato de Brasil. A fecha de septiembre de 2020 mantiene un elo de 2553 a sus 68 años.

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