ANÁLISIS CON ORDENADOR (Sebastián Arias)

En modo análisis, el programa muestra por orden las que considera mejores jugadas en cada posición, así como las variantes generadas, con las mejores respuestas de uno y otro bando, así como las correspondientes valoraciones.

¿PARA QUÉ PODEMOS USAR EL MOTOR DE ANÁLISIS?

Como guía para observar una partida en tiempo real. Esto es cada vez más habitual. El aficionado que sigue las partidas de los Grandes Maestros puede saber «quién va ganando» y cuáles son las mejores jugadas que sugiere la máquina.

Para jugar una partida. Con el aumento de fuerza de los programas enfrentarse a ellos ha perdido casi todo el atractivo, aunque hay que recordar que la interfaz de Fritz permite diversas modalidades de juego amistoso, donde el programa adapta su nivel al del jugador o comete errores a propósito para poner a prueba nuestro olfato táctico.

Para analizar una posición. Lo más adecuado para aprender y mejorar nuestro nivel es analizar la posición; primero, por uno mismo o con un compañero; luego, anotar las variantes, y solo después, someter nuestras conclusiones ante el módulo.

Para revisar nuestras propias partidas. El análisis con el ordenador es perfecto para comprobar la táctica y los finales, pues permite detectar rápidamente los errores de bulto. No es igual de eficaz para el análisis de partidas de Grandes Maestros, pues apenas habrá errores graves y difícilmente sacará el aficionado conclusiones válidas.

Para preparar aperturas. Siempre que sea posible optaremos por el uso de bases de datos antes que el módulo para la preparación de aperturas. Puede usarse el módulo cuando haya pocas partidas o sean poco fiables. En todo caso, recomendaría su uso solo para jugadores de nivel avanzado.

Para estudiar finales. En los finales de partida los ordenadores acostumbran a ser infalibles. Por un lado, con pocas piezas sobre el tablero el número de variantes se reduce y ello permite a los modernos procesadores alcanzar profundidades de cálculo muy altas, que en ocasiones alcanzan hasta ver el mate. Por si ello fuera poco, existen las tablas de finales que permiten un juego perfecto con pocas piezas. El problema es que el módulo no ofrece una explicación racional de las reglas, tan solo indica la mejor jugada, y si no tenemos nivel suficiente puede que simplemente no entendamos el porqué de cada movimiento.

VOCABULARIO

Módulo o motor de análisis, también llamado apuntador: Programa o pieza de software, capaz de jugar o analizar una partida o posición.

Interfaz: Programa complementario, que presenta herramientas para usar el módulo. Vendría ser la «carrocería» del vehículo que alberga el «motor» de análisis. Algunas de las más populares son el programa de base de datos ChessBase y Fritz, aunque también puede consultarse el módulo en cualquier club online, como ICC.

Nodo o media jugada: Se refiere a una jugada del blanco o del negro.

Profundidad de análisis: Número de nodos que el análisis penetra en la jerarquía del árbol de variantes.

Base de datos: Colección de partidas, generalmente clasificadas por jugadores y aperturas.

Árbol de variantes: Conjunto de jugadas organizadas en forma de árbol, partiendo de una posición dada. El módulo recorre y valora cada una de las ramas del árbol, buscando la jugada óptima.

Árbol de aperturas: Es un árbol de variantes hecho a partir de la posición inicial. Muy útil para una preparación rápida.

Tabla de finales: Partiendo de posiciones de mate se retrocede y construye un árbol de variantes inverso, hasta «agotar» las posibilidades con pocas piezas, logrando un juego perfecto.

Tablas Hash: Tablas de jugadas en memoria, que permiten entre otras cosas lidiar con las transposiciones de jugadas y ampliar el horizonte de cálculo de los programas.

10 CONSEJOS PARA ANALIZAR CON EL ORDENADOR

1. Mirar antes la posición objetivamente, pensando por uno mismo, sin dejarse influir por el módulo.

2. Ejecutar en el tablero la jugada que uno haría, aunque no esté entre las sugeridas, para ver las respuestas que ofrece; desarrollar las distintas variantes hasta comprender su valor real.

3. Indicar al módulo que nos muestre las tres o cuatro mejores jugadas, para optimizar el cálculo y obtener una rápida visión global.

4. No tomar como dogma de fe las valoraciones del módulo. Hay que dar más importancia a si la posición es fácil de jugar. Diferencias peque­ñas en la valoración deben ser desestimadas como una ventaja real.

5. En general, no hay que dejar al módulo pensar más de dos o tres minutos para un movimiento. Hay que avanzar ejecutando la jugada principal, especialmente si el valor de la misma es significativamente superior al de la segunda mejor.

6. Detener el análisis cuando ambos bandos empiezan a tener bastantes jugadas de valor equivalente. No tiene sentido dedicar mucho tiempo con el módulo a posiciones tranquilas.

7. En posiciones tácticas las valoraciones no son fiables hasta que la posición se estabiliza. Sabremos que una evaluación es estable cuando varias de las mejores jugadas ofrecen un valor similar.

8. Cuando el módulo tarda mucho en pasar al siguiente nivel de profundidad es buen momento para avanzar una jugada o detener el aná­lisis y sacar conclusiones.

9. Es buena idea copiar a la notación las variantes analizadas, repasándolas luego tratando de comprender el significado de cada jugada.

10. No hacer ninguna otra cosa mientras se analiza, pues se interrumpe la concentración. No da buenos resultados dejar el módulo analizando para dedicarse a Facebook.

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