Alexander Morozevich: La humildad del guerrero (Jorge Aguadero – PDR 121)

Todos hemos soñado mover las piezas con la energía del tigre; hemos soñado moverlas con la sabiduría del dragón. Por eso, el Gran Maestro ruso Alexander Morozevich (1977) ocupa un lugar privilegiado en el corazón de los aficionados al ajedrez.

Alexander contemplaba el reflejo de la luna en el lago. Las aguas parecían inspirarle cosas que a los demás mortales se nos escapaban.

¿En qué piensa, maestro?

En cuando cumplí los diecinueve. Parecen haber pasado tres mil años. Debía tomar una decisión: o entraba entre los cien mejores del mundo o tenía que dedicarme a otra cosa.

¿Y qué pasó?

Que de pronto aparecí entre los cinco primero—,respondió con una sonrisa—. Me tomé unos años para trabajar en serio.

Todos queríamos jugar como usted. Se decía que era imposible llegar a la élite con ese estilo. ¿Cree que le ha restado oportunidades?

¡Claro que es posible jugar con mi estilo! Si yo puedo, cualquier otra persona puede hacerlo. Pero, en realidad, hoy en día no es muy recomendable. Para el público puede resultar muy atractivo, en los 90 era bastante aceptable y conseguía buenos resultados. Ya no. No es sólido. Cuando deje de jugar al ajedrez mi estilo morirá.

Tiene usted un estilo único, maestro. En su infancia, ¿quién era su ídolo ajedrecístico?

Si mi estilo es tan único, ¿cómo podría tener un ídolo.

Alexander, humilde y cercano, confesó que nunca había tenido un icono al que imitar. Hablaba de una época en la que aún no se usaban medios informáticos, haciéndonos partícipes de su gusto por la lectura. Nos manifestó también, refiriéndose al momento actual, su admiración por Carlsen.

Maestro, ¿cómo encuentra la inspiración?

Mis amigos. Ellos son la inspiración. ¡De otro modo no me inspirarían! Son diferentes, únicos, … ¡Son los mejores!

Nos dijo que no se trataba de un círculo de ajedrecistas, sino todo lo contrario.

¿Cómo le llaman?

Cada grupo con sobrenombres diferentes. “Igor”, “Stan”, “Florero de cristal”. Hace años en la Unión Soviética estaban de moda unos jarrones muy caros. Todas las familias querían tener uno. Era una señal de status, de que podían permitirse algo valioso.

¿Qué aconsejaría a un niño o niña que se inicia en el ajedrez, maestro?

No soy la persona más idónea para aconsejar a un niño. Con un adulto me vería más capacitado. A un niño le diría «escucha a tus padres».

¿Qué tipo de dieta sigue, maestro?

Como los torneos se hacen en lugares muy distintos hay que adaptarse rápidamente a la gastronomía local. Muchas cocinas diferentes, cambios horarios, … Mas no sigo ninguna dieta específica. Simplemente procuro alimentarme siempre de manera sana. En esto nunca economizo.

¿Y algún deporte en especial?

No, simplemente trato de dar un paseo de media hora, descansar… Llevo una vida saludable. Hacer deporte es importante, aunque carezco de tiempo para ello.

¿Recuerda una partida que le haya hecho especialmente feliz? Me refiero a las sensaciones al irla jugando, más allá del resultado.

No me puedo permitir ese tipo de sensaciones. A veces me enfado más o menos en según qué fase de la partida, pero evito tener ese tipo de influencias. Un profesional no puede permitir que esas emociones le duren mucho, hay que dominarlas.

¿Hace las valoraciones posteriormente al resultado?

Sí.

¿Tuvo entrenador?

Al principio de mi carrera, hasta los dieciséis, tuve entrenadores que me ponía la Unión Soviética. Después empecé a trabajar solo y, a corto plazo, con analistas.

Viswanathan Anand me comentó que ser padre y ajedrecista conlleva dificultades. ¿Cómo lo ha hecho usted, maestro?

Pero no sabe qué tipo de padre soy. Por supuesto que la llegada de un hijo cambia mucho tu vida. Era muy joven cuando nació Maria. En aquella época mi prioridad profesional era el ajedrez y ella pasaba la mayor parte del tiempo con su madre.

¿Y el hecho de viajar tanto? ¿Le gusta?

Es algo a lo que te tienes que acostumbrar si eliges esta vida. De joven me costaba más, pero ahora lo llevo mejor.

Siendo tan popular… ¿Le incomoda que la prensa le asalte cuando está centrado en lo suyo?

Es cosa de antes, ya no me piden entrevistas. Reconozco que, cuando estaba en el Top 5, las entrevistas me abrumaban, pero esa época ya ha pasado.

¿Cuánto tiempo tiene previsto seguir en activo como ajedrecista profesional?

Ya no soy jugador profesional. Esta página lleva cinco años cerrada. Ahora hago otras actividades. Mi vida ha cambiado.

¿Es un punto y final en el ajedrez?

A lo mejor en el futuro siga haciendo algo relacionado con el ajedrez, como una academia, pero entendí que debía probar otras cosas. Ya no soy jugador profesional.

¿Cuál es, entonces, su ámbito de interés actual, maestro?

Estoy muy interesado en la Astrología. De hecho, este año ya tengo que defender mi diploma en Astrología. He defendido dos trabajos, pero esto va a ser algo definitivo.

¿A qué se debe este interés?

Para mí es un campo que aprecio mucho, una ciencia olvidada, que por alguna razón me gusta y funciona. La mayoría de gente suele extrañarse de que crea en ello, pero su pregunta está mal formulada. Es como preguntarle a alguien si cree en la Física o en las Matemáticas. En realidad es un instrumento que puedes dominar. Intento ser muy claro con las cosas. Intento no tomarlas solo por su apariencia. Sé que, si quiero saber algo, he de investigar mucho y ser insistente.

Maestro, ¿cómo le gustaría ser recordado por sus nietos?

¡Mejor pregúntaselo a mi hija! ¡Espero estar vivo para que me conozcan! Por cierto, Jorge, ¿no me vas a preguntar si me gusta el cine?

¿Le gusta el cine, maestro?

No. Pero hay una película de Kurosawa, “La leyenda del gran Judo”, del año 1943… ¡Me encanta esa película!

× ¿Cómo puedo ayudarte?